I
Ánima
FuegoCorazón
El Ánima gobierna la vida, el calor vital y el impulso de existir. Su llama sostiene el vigor de la carne y mantiene despierto el deseo de permanecer en el mundo.
Cuando se debilita
El cuerpo pierde calor y fortaleza. Aparecen la apatía, la tristeza, la falta de apetito y un apagamiento interior que vuelve pesadas incluso las acciones más sencillas.
Cuando se desborda
La llama excede su cauce. Surgen la fiebre, la agitación, el arrebato y el deseo sin freno. Si el exceso persiste, el propio fuego vital comienza a consumir el cuerpo que debería sostener.